Cuando leí la historia de la marca Misericordia, entendí una vez más que es posible potenciar mutuamente la industria de la moda con el comercio justo y la ayuda al desarrollo.

La caridad fue lo que motivo a los franceses Aurelyen Conty y Mathieu Reumaux a fundar Misericordia. En un viaje a Perú el 2001, ambos conocieron la escuela “Nuestra Señora de la Misericordia”, donde eran los propios jóvenes los que se cosían sus uniformes. Quedaron impactados por lo que se vivía en los barrios más pobres de Lima y al mismo tiempo fascinados por el país y su gente.

Ahí comenzó a desarrollarse la idea de un proyecto colectivo con creaciones que pudieran ser exportadas a Europa, produciendo ropa bajo un concepto de alianza social y respeto ambiental.

El proyecto comenzó con hacer ropa en la escuela situada en uno de los distritos más pobres de Lima – Zapallal. La primera producción fue de 160 chaquetas y 160 camisetas, que fueron enviadas a  Francia junto con una película y fotos que ilustraban la realidad peruana.

La exposición sobre Misericordia en París tuvo mucho éxito por su originalidad, novedad y autenticidad. Luego estos franceses, que poco sabían de moda, fueron invitados a presentar las creaciones en un primer desfile.

Hoy la empresa es manejada sólo por Aurelyen, quién es el diseñador de Misericordia y está a cargo del taller en Lima, Perú y del salón de muestras en París, Francia. Cuentan con 32 empleados entre 19 y 55 años.

“El respeto y la confianza son pilares de la filosofía de Misericordia. Hay una relación fuerte, confiable entre los empleados de Misericordia, lo que traduce a la escucha y ayuda mutua en el lugar de trabajo”. Y el lema de la empresa “Manos, espíritu y corazón” refleja muy bien este espíritu.

Todas las colecciones de la marca (tiene 2 líneas: deportiva y una poco más elegante) consisten en creaciones hechas a mano por uno o dos costureros cada una y en ediciones limitadas. Están compuestas en un 100% de materias primas peruanas y 80% de las poleras están hechas de algodón orgánico. Los productos de Misericordia están presentes en más de 19 países en Europa y Asia, aunque la distribución se hace a algunas tiendas seleccionadas.

¿De dónde viene la inspiración para las colecciones?

“La colección Misericordia es un verdadero reflejo social, económico, histórico, filosófico y cultural de lo que pasa en América Latina y Perú, y como este continente está unido con el resto del mundo. Cada ropa representa emociones, deseos, tristeza, humor, miedo, música y la alegría recorriendo nuestra empresa y nuestra ropa.”

Todos los ingresos de facturación van directamente al proyecto y son usados para mejorar la estructura socio-económica local , garantizar el pago justo, más trabajos y educación. Ponen énfasis en prácticas de producción amigables humana y ambientalmente, así como también en aumentar la conciencia de las naciones industrializadas para un mayor apoyo a proyectos sustentables de desarrollo.

¿Cuáles son los objetivos a corto y largo plazo de Misericordia?

“A corto plazo la meta es siempre crear una colección más bonita que la última. Cada seis meses diseñamos una nueva colección, que es siempre innovadora, magnífica y colorida (…) Otro objetivo es mejorar la vida diaria del taller a través de soluciones creativas y atención especial – un objetivo que es casi más desafiante que el diseño de la colección!”

“En el largo plazo Misericordia quiere ser la primera marca peruana reconocida en un nivel internacional. Es un objetivo muy ambicioso que todavía tiene que ser alcanzado aún por cualquier marca peruana. (…)Misericordia también quiere aportar algo y ser reconocido por su
progreso social (…) Esto es una metamorfosis personal para la gente que no ha tenido la posibilidad de ir a la escuela y quiénes en muchos casos han crecido y tenido su única educación en las calles. Trabajamos para comenzar un proceso de cambio en varias generaciones en Perú”.

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