Ya había visto en ocasiones anteriores como estrellas de Hollywood y algunas modelos llevaban sus pantis rotas o corridas, por supuesto con premeditación, como diciéndole al mundo “yo soy rebelde y no me interesa la moda”, cuando en verdad lo que quizás pretendían era imponer una moda.

Aunque en ese momento no dio resultado, puede ser que tras el desfile en Nueva York de la diseñadora originaria de Filipinas, Monique Lhuillier, esta historia vuelva a repetirse.

Además de encajes, perlas, tuls y lentejuelas color oro y plata, Lhuillier presentó a sus modelos con camisetas de pantis y las medias… rotas. Probablemente un agregado más del show, sin duda original, pero que no deja muy claro cuál es su verdadera intención: si imponer una moda o entregarse a un juego de contrastes que más bien parece un acto rebelde contra ella.

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